De la inflamación al deterioro funcional
Cuando los quistes aumentan de tamaño, pueden provocar una nefritis intersticial secundaria debido a la compresión del tejido sano. Esta inflamación crónica es un factor de riesgo para desarrollar glomerulonefritis o incluso infecciones recurrentes como la pielonefritis. En nuestra consulta en Puebla, vigilamos de cerca la aparición de proteinuria para medir el nivel de daño en la barrera de filtración y prevenir que la enfermedad renal crónica avance a etapas donde se requiera terapia de sustitución.
